sábado, 21 de marzo de 2015

Una despedida especial

Lo prometido era deuda

Tal y comenté en mi última entrada, tenía algo pendiente con mi grupo ya que no me sentía del todo satisfecha de haberme despedido el día del examen. Siguiendo la conocida frase " el que algo quiere, algo le cuesta; quien lo sigue, lo consigue", tras unos duros días en el trabajo, echando horas de más, pude salir el miércoles e ir a entregarles sus exámenes, comentarles sus respectivas notas siguiendo la rúbrica que había establecido, resolver sus dudas y despedirme de todos ellos.
Nada más entrar a clase, todos se sobresaltaron, saludándome alegremente, preguntándome si volvía a darles clase, pidiendo que me quedase. Tras revisar todos su examen, me dispuse a despedirme, agradecerles su constancia y trabajo y desearle todo lo mejor para esos deseos de futuro que muchos me habían mencionado. Fue entonces cuando se levantaron hacía mí, me abrazaron y me pidieron echarme una foto de recuerdo con todos ello (ver abajo). Con forme recogía mis pertenencias y me disponía a abandonar el aula, todos aplaudieron intensamente, aplausos que aún tengo presentes, y me gritaron: " No te olvides de nosotros", con una sonrisa de oreja a oreja y ojos medio vidriosos cerré la puerta y me fui.  La experiencia fue inolvidable y por supuesto que nunca quedaran en el olvido Es increíble como en tan poco tiempo se les coge un afecto y cariño especial, hasta los voy a echar de menos.  Precisos momentos que han quedado grabados en mis retinas y no olvidaré.
Con esta entrada, me despido de momento.

Foto  de despedida con mi grupo 

viernes, 13 de marzo de 2015

Último día de prácticas (11Marzo)

Una despedida muy emotiva

Esta semana he añorado la rutina que había estabilizado yendo todos los días al instituto. Se podría decir, que me había acostumbrado y me gustaba. Pero he cambiado el instituto por una empresa, la cual me había contratado y estaba esperando a que finalizase las prácticas para incorporarme.
El miércoles volví al instituto a examinar a mi grupo y aproveché en el recreo para saludar a los alumnos de mis compañeros con los que he estado trabajando semanalmente y a los que se les coge incoscientemente cierto cariño. El momento crítico fue cuando en avalancha vinieron hacia mí y me abrazaban y pedían que no me fuese, la inevitable emoción y satisfación fueron las culpables de que alguna lágrima se me escapase.
Con mi grupo sucedió algo parecido, estaban haciendo el examen y me pedían que antes de irme me tenía que echar fotos con ellos, que tenía que volver a darles clase... La salida del centro fue también algo dispar a las anteriores,  al ser consciente que había acabado con mis horas y puede que fuese mi última salida. Al mismo tiempo me sentía muy contenta y afortunada con el centro, los alumnos, todos los profesores y especialmente mi tutor, he tenido mucha suerte.  La verdad, que para ser, en principio, mi último día fue bastante enternecedor.
Este fin de semana corregiré todos los exámenes y ejercicios con cierto cariño, pensando en los alumnos y los ratos vividos. Me gustaría volver a entregárselos, pero por circunstancias de mi nuevo trabajo no sé si podré escaparme o tendrá que llevarlos algún compañero. No obstante, intentaré poder hacer mi última visita al IES Tháder.
Me despido mostrando una instantánea en el examen de mi grupo.


domingo, 8 de marzo de 2015

6ª Semana de Prácticas (02-06 Marzo )

Atípica y melancólica semana

El lunes comenzó casi como otro más, con la diferencia que empezamos algo más tarde ya que estaba agotando las horas de prácticas en el centro y aún me quedaba terminar con mi grupo, por eso decidí llegar directamente a la clase que tenía que dar. La clase fue atípica a las demás, los alumnos estaban algo revoltosos y poco centrados, quizás por ser su tercera hora seguida del lunes. En principio tenía pensado hacer ejercicios y dar la última parte del tema, pero viendo la consecución de la clase, decií continuar con ejercicios en los que colaborábamos todos. 
Ellos sin saberlo, continuamos avanzando en el temario, lo que me quedaba por dar, pero al estar tan relacionado con lo anteriormente visto, no fueron conscientes de ello. Alumnos voluntariamente salían a la pizarra y les proponía ejercicios que entre todos decidíamos como solucionarlos y a base del consenso con sus respectivas pruebas y error, terminaron sabiendo como calcular la ecuación de una recta; bien conociendo un punto y su pendiente o a partir de dos puntos.
El resto de la semana la dediqué a realizar ejercicios del último tema ya que apreciaba ciertas deficiencias en la mayoría, e incluso resolvimos dudas de ejercicios anteriores que ellos propusieron. La semana pasaba volando. Ya el miércoles me despedía de ellos hasta el examen, lo cual daba algo de tristeza.
El sentimiento se agravó el jueves, cuando mi tutor se fue de excursión y tuve que dar clase en 2º Bachillerato y acompañar a mi compañero en su examen. Dar la clase en 2º Bach.( CCSS) fue enriquecedor y muy grato. El tutor no me pidió nada, simplemente que hiciese ejercicios  del tema que estaban viendo. Nada más entrar muchos se desilusionaron pues se pensaban que tenían la hora libre, sin profe, y rogaban tener la hora para estudiar el próximo examen. Otros sin embargo, estaban expectantes a ver que le proponía.  Yo les fui muy sincera y les dije que estaba allí para hacer ejercicios tal y como me había mandado mi tutor, pero quien no quisiese se podía poner al final sin molestar a estudiar. Lo sorprendente fue como la gente se acomodaba en las primera filas, pidiendo que diese matemáticas. En un principio me sentí algo desubicada, ya que desconocía por donde iban, pero un alumno dijo de hacer el ejercicio que tenían a medias del día anterior. Fue coger tiza y empezar a explicar y la hora se pasó volando. Resolví todos los ejercicios que me pidieron, les expliqué el concepto de continuidad de una función, el por qué tienen que hacer los límites laterales y comprobar que coincide con el valor del función en dicho punto, e algunos aprendieron a integrar mientras que hacíamos ejercicios de áreas. 
Lo mejor fue al sonar el timbre, que salía y me despedía de ellos y todos aplaudían y me preguntaban por que no había hecho las prácticas con ellos. ¿Como se les puede coger aprecio en tan poco tiempo?  Eso fue enorgullecedor y más aún cuando les dije que ya me despedía del centro. Pero lo mejor vino después. Mi compañero se despedía de su grupo, tenía el examen y estuvimos los dos supervisándolo. Al finalizar, los alumnos se nos tiraban al cuello, nos abrazaban, nos besaban y nos pedían que no nos fuéramos. El final de semana fue muy enternecedor. La verdad es que aunque no fuese mi grupo, he trabajado diariamente con ellos y les he cogido mucho aprecio sobre todo a los ACINS, con los que más he trabajado y al final han superado el tema.
La nostalgia se hacía presente al final de semana, pero todavía me queda volver a examinar a mi grupo, lo cual me energizaba y me evadía de tal sentimiento. 
La semana siguiente si sería la última. :-(
 

domingo, 1 de marzo de 2015

5ª Semana de Prácticas (23-27 Febrero)

¿Huelga= Matemáticas?

La semana empezó como cualquiera anterior, las clases seguían su curso y los alumnos ya se habían adaptado a nosotros y a nuestra metodología. Era una semana más, pero se ha hecho muy diferente a cualquiera porque a partir del martes, ya se olía a algo.... Desconocíamos totalmente lo que se acercaba, los alumnos fueron poco a poco intentando llevarnos a su terreno y convenciéndonos que teníamos que hacer huelga.Pero,  ¿por qué??


Esa fue la cuestión que intenté indagar entre los alumno después de encontrarme la clase vacía, tal y como se muestra en la foto anterior. Desde nuestro punto de vista, como profesor, no podíamos entender porque decidan no asistir a la clase y preferían quedarse en el patio, daba igual la asignatura que fuese. Es por ello que nosotros nos unimos a ellos y pudimos trabajar las matemáticas en las pistas del patio.  
Fue algo muy improvisado, nosotros solo queríamos conocer más a los alumnos y su opinión hacia la huelga. Lo que era de esperar es que ninguno, conocía bien el motivo, su motivación era escabullirse de clase y revelarse a la "rutina". Pero vernos a los profes de mates en el patio, fue divertido, porque ellos mismos fueron indagando en nosotros y preguntándonos cosas que solo podían llegara conocer resolviendo el problema que les planteábamos. Todo comenzó como un juego, pero finalizó diferente cuando sonó el timbre y ellos mimos nos dicen que les hicimos ver la importancia de las matemáticas en el día día.
Lo mejor es la satisfacción que se lleva uno, tras una huelga en la que los alumnos no asisten a clase, pero te buscan por los pasillos para hablar contigo,y terminas trabajando las matemáticas.